Sunday, October 29, 2006

Galletita de la suerte

El escenario más pintoresco/bizarro de la capital mexicana: nuestro Barrio Chino.

El menú: Rollos primavera, Chop suey de pollo, Pollo agridulce, noodles y Rock! (Que, aparte de ser el grito de guerra por excelencia, resultó ser una especie de codorniz, pero un poco más grande)

Tras mucha risa, muchas reflexiones y más, el mesero decidió no traernos ni una galletita de la suerte.

Como aderezo para este fin de semana, el destino decidió agarrarla contra mi auto: una llanta se ponchó, el stereo sigue sin funcionar y mi cofre se abrió como almeja gracias al viento!

Si bien, y de manera normal, soy poco tolerante con las cosas que le pasan a mi coche; mismas que me pueden arruinar el humor por semanas, hoy estoy tranquilo.

Sé que la cuenta de cofre, rin y todas esas cositas que le siguen fallando, será OBSCENA... sin embargo, hay una enorme sensación de paz y confort dentro de mí.

No puedo más que salir con 2 conclusiones de este fin de semana:

1.- Hay personas con tal magia, con tal ligereza, con tal hambre de disfrutar las pequeñas cosas de la vida, que pueden lograr que la mayor desgracia sea ínfima.

2.- No necesitas una galleta para decirte que "todo estará bien", cuando tú ya estás comprobando que, la persona que está frente a ti (junto a un Buda de porcelana y con unos dragones en segundo plano), logra que todo esté bien...

P.S. Y sí. Este fin tuve una boda más. ¿Importa? ¿Afectó? ¡En absoluto! Todo estuvo "shhhhingón"!!

Sunday, October 22, 2006

Recuperando el Control

Es bueno volver a tenerlo y elegir el número de jugadores...

Monday, October 9, 2006

Creo que me están dejando de gustar las bodas...

De unos años para acá, el asunto de las bodas se hace presente con mayor frecuencia en mi agenda.

Hay bodas a las que me invitan, hay bodas en las que acompaño, hay amigos próximos a casarse, hay amigas esperando a que se los pidan... en fin, todo gira en torno a bodas de un tiempo para acá.

De tanto ir, y haber casi casi organizado una desde "ceros", podría comenzar a considerarme un pseudo experto en ellas. Las he visto en playa, en jardines, en salones, en casonas, en museos; de noche, de día, de noche que acaba en día; con cohetes, con mariachis... en fin... de todo.

La última boda a la que fui, sin embargo, tuvo algo interesante: no se aplicó una música triunfal/too corny para la entrada de la pareja...

En su lugar, esto se escuchó de voz del autor...

"...Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte..."

Y no. No era la primera vez que estaba en contacto con el texto; pero tal vez sí la primera que le pongo el todo de mi atención y la primera que hace que se me retuerza el corazón.

En esta última boda a la que fui, cabe mencionar también, fui sin pareja. Y está de sobra decir lo poco "práctico" de esto, cuando todo el mundo que te rodea sí lleva.

Desde luego, me la pasé increíble. Sí baile mucho, sí tomé cantidades respetables, sí platiqué con todos y me puse al corriente de los chismes... Sí, la pareja de recién casados se veía muy feliz; y eso, al final del día, alegra a cualquiera.

Sabines, alcohol, gente emparejada, que la liga se me fuera de las manos por 20cms, ... que la novia me dijera al oído, en SU boda, un "ya te llegará el amor, mi cris, porque eres un lindo"... ME PARTIÓ LA MADRE.

Ando muy bajoneado.
Ando como loco... porque estoy solo, solo, solo, viviendo al día, sin poder hacer más, sin saber...
Y no sé a dónde voy.