Saturday, January 27, 2007

Mi problema con los clichés

Justo antes de comenzar a escribir un post más, cedí a los clichés.

A pesar de estar cómodamente sentado en un sillón de Starbucks, con un Chai Latte con canela a 4 sorbos de acabarse, no lo pude evitar.

Rubia, alta, espigada y con uno de esos extraños blusones ochenteros pegaditos, pegaditos, la chica de nombre desconocido miraba a todos lados buscando dónde sentarse y poder comer su pay de manzana y su caramel frapuccino.

Yo quise voltear para ver si, en realidad, no había una sola silla en el lugar... pero simplemente no pude quitarle los ojos de encima.

Por fin, sacando fuerza de quién sabe dónde, logré hacer un "paneo" por el local para ver que, en realidad, la chica no podría sentarse en ninguna parte y, al parecer, nadie tenía ganas de irse.

Desconecté mi laptop, guardé mis cosas y, con un desgano artificial, le dije un

-"Si quieres, siéntate aquí"

-"Gracias"

Y con ese tono "entrecolombianovenezolano" retumbando en los oídos, me fui del café.

Caí en el cliché y ni siquiera había escuchado el acento.
Wow.
Cada día soy más chafa.

2 comments:

  1. Fuiste timido.Podrias haberla conocido.
    Eres piscis ya va a ser tu cumpleaños.
    "Deberiamos" festejar con un Chai ,sin canela por favor.
    Un abrazo

    MarthaG

    ReplyDelete
  2. Crisilin.
    Fuiste super chafa. Le hubieras ofrecido tus piernas.
    R

    ReplyDelete