
Y no lo niego: sí me gusta verlas. Quizá, más que el Mundial (a este punto: es bien sabido que soy todo, menos aficionado a cualquier actividad deportiva).
Sin embargo, en esta ocasión las cosas se me hicieron lentísimas: los deportes de contacto, lentos; los nadadores que estaban compitiendo con Phelps, lentos; los comerciales de las olimpiadas, lentos; las promociones olímpicas, lentas; que cayeran las medallas para México o regresaran a los deportistas, lento; los sketches cómicos, lentísimos.
Todo lento.
Sobretodo, lento fue que llegara el día en que volvieras al país.

Vas a ver que las siguientes serán diferentes ;)
ReplyDeleteMua!
Ay Cristiano, pues me da gusto que tu sufrimiento al fin haya terminado.
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