Dudo que exista el niño al que no le dé miedo la obscuridad. De la misma manera, estoy seguro que ese temor prevalece hasta la etapa adulta y por ello, caminamos en la obscuridad con los brazos extendidos, tocando el aire frente a nosotros.
Nos espanta no saber qué vamos a encontrar más adelante...
Nos tensa mucho.

¿O me equivoco?
Día de Acción de Gracias por su Participación.
No comments:
Post a Comment